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Micedo es uno de los últimos vestigios de las antes extensas marismas de la Bahía de Santander. Como cabecera de la ría del Carmen y Boo, es el espacio más interior del estuario al que llega la influencia mareal, y al que antiguamente llegaban también las barcas de pescadores y marineros navegando hasta el pueblo de Revilla.
Al mismo tiempo constituye la desembocadura de los arroyos Bolado y Collado, principales cursos fluviales del Valle de Camargo, siendo el espacio de fusión de ambientes por excelencia dentro de la cuenca hidrográfica. Esto hace de la marisma de Micedo un espacio clave para el funcionamiento de los ciclos naturales del sistema arroyos - ría, sus dinámicas hídricas y sedimentarias, flujos de materia orgánica, nutrientes y energía. Un ecosistema que alberga una elevada diversidad de seres vivos, que encuentran en ella su espacio de alimentación, refugio y reproducción. No en vano las marismas son los ecosistemas más productivos del planeta en términos biológicos.
Sin embargo, como el resto de marismas del litoral cantábrico, a lo largo de los últimos 150 años Micedo ha sido sometida a una constante presión humana, que perdura hasta la actualidad. Rellenos, construcción de infraestructuras, presión urbanística contaminación… Lo que ha generado una intensa degradación ambiental que afecta, no sólo a la marisma como ecosistema, sino también a la calidad de vida de los ciudadanos de su entorno. Por tanto se hace imprescindible tomar medidas para frenar dicha tendencia y dar comienzo a la restauración y puesta en valor de un espacio tan singular como la Marisma de Micedo.
El primer paso para frenar el proceso de degradación y dar comienzo a la restauración y puesta en valor del humedal, se da en el año 2008, momento en que la Asociación RIA realiza un Diagnóstico Ambiental Integral para estudiar el proceso histórico de transformación, evaluar su estado actual e identificar sus principales problemáticas, valores y potencialidades. En base a la información generada, en 2009 se lleva a cabo una Primera Fase de Restauración Ambiental, gracias a la subvención de 188.893 euros concedida por la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, a cargo de la Orden para la rehabilitación y mejora del Arco Verde de la Bahía de Santander por entidades sin ánimo de lucro.
En el año 2010 la Asociación RIA concentra sus esfuerzos en dar continuidad al proyecto de restauración y en promover la implicación de la ciudadanía del entorno de la marisma en un proyecto piloto para una gestión sostenible de ésta. Iniciativa enmarcada dentro de un proyecto europeo, el Proyecto SUD’EAU, proyecto europeo del que el CIMA (Centro de Investigación del Medio Ambiente) es socio, junto con otras entidades de Francia, Portugal y España, con el objetivo poner en marcha experiencias demostrativas a nivel local, que se conviertan en buenas prácticas de referencia, para la gestión local sostenible y participativa de las masas de agua del sudoeste europeo.
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